lunes, 30 de diciembre de 2013

Carta n°1

Es difícil escribir sin pensarte, y lo es también pensarte sin necesitar escribir. Aunque, de hecho, pensarte no es una tarea muy difícil, se podría decir que vives en mi mente.
¿Recuerdas el día en que nos conocimos? Tu sonrisa era tan blanca, tan pura, tan… ¿feliz? que me hipnotizó. Recuerdo que nos saludamos con un beso en la mejilla y, desde ese momento supe que querría poder besarlas siempre.
Me miraste y halagaste mis ojos, dijiste que tenían una forma extraña y que eran capaces de transmitir muchas cosas. No lo entendí, quizás porque estaba demasiado perdida en los tuyos, es que ¡no podía dejar de mirarlos! Nunca había visto unos tan hermosos.
Te pedí disculpas por no haberme presentado, a pesar de que te había dado un beso, te extendí mi mano y te dije mi nombre, y al tocar la tuya sentí la magia que me convenció de que eras tú. Cuando te presentaste sonreí y creo que quizás me sonrojé, tú también te disculpaste por haber hecho un comentario sobre mis ojos sin siquiera haberte presentado.
Quizás ambos estábamos envueltos por ese algo llamado amor. Quizás nos habíamos conocido en alguna otra vida. Quizás tu corazón ya pertenecía a otra persona, pero eso no me importaba, porque yo sabía que el mío latía a causa de ti.
Cerré los ojos por un segundo y me envolví en tu perfume, y al abrirlos, percibí que no había nadie más. Sólo éramos tú y yo, y ahora mi mundo giraba en torno a ti.
Y no hizo falta decir nada porque nuestros ojos lo decían todo. Cuando las palabras sobran, las miradas hablan. Y no existía nada más que la inmensa profundidad de tus ojos, en los que me perdí, y de los que nunca pude regresar.

A.D.L

jueves, 26 de diciembre de 2013

Resurgir

Quizá sea cierto que todo llega cuando uno más lo necesita. Será que el tiempo finalmente lo dice todo y nos hace darnos cuenta de qué es lo que necesitamos y queremos en nuestras vidas (y a quiénes).
Hoy resurjo otra vez, esto empieza a funcionar mágicamente y, estoy segura de que por algo será. En la vida existen momentos decisivos, cuando uno ya es grande y puede darse cuenta de las cosas, puede elegir y hacerse cargo de la decisión que tomó.
Todo el tiempo elegimos cosas, accionamos y reaccionamos guiándonos por impulsos que quizás no meditamos. ¿Y está mal? ¿No será que a través de esas reacciones espontáneas nos mostramos verdaderamente?
No soy quién para juzgar a nadie pero sí tengo la capacidad y la libertad de elegir. Hoy elijo de nuevo, como tantas otras veces, aún teniendo en cuenta la posibilidad de estar equivocándome. Al fin y al cabo, de los errores se aprende ¿no?.


Cada día es un nuevo comienzo.
Todos los días del mundo existe una forma de resucitar.



A.D.L

domingo, 5 de mayo de 2013

No mires y no llores más que todo valdrá la pena. 
Sé feliz, vas a triunfar sólo hay que ir por la derecha.
No te distraigas ni te enfurezcas, tan sólo sigue, piensa en la meta.
No más escombros ni casas viejas, solo jardines, puertas abiertas.

Creé en la risa, miedo no tengas que las heridas solas se cierran. 
Las cicatrices quedan marcadas ¿pero qué importa?, no duelen nada.

Y cuando veas que es necesario frenar, baja la marcha y te juzgarán. 
No los escuches, para a pensar, mira hacia el cielo, respira más.
Cuando estés listo vuelve a arrancar, bien desde cero sin mirar atrás.
Sólo sos lo que sos hoy y todo está en tus manos. 
Sos vos y el mundo, corré a disfrutarlo.
Si en el camino alguien se suma ¡a recibirlo en tu misma ruta!
Y si se aleja no te entristezcas, es su camino, tiene sus metas.
Quizás un día viajando se encuentren, es el destino lo tiene en mente.
No desesperes y no te caigas, tienes tu ángel que te acompaña.
Vive soñando no sueñes que vives, dame la mano y andando sigue.

Vivo como siempre desarmada sobre mí, yo buscaré algún sol ahí ♪
A.D.L

miércoles, 10 de abril de 2013

Chica de Ojos Tristes

Ya no llores más chica de ojos tristes 
que aunque la tristeza espere en la puerta se va a cansar de golpear. 
Que espere sentado el dolor mal llevado, 
que nada ni nadie te pueda tirar.
Ya no llores más aunque hayan nubes grises,
que dentro de poco el sol va a brillar. 
Tus ojos merecen irradiar dulzura, 
que con amargura no sirve cargar.
Si ves que te miran y tú no los miras
no esperes que nadie aprenda a mirar.
Que todos estamos ciegos en la vida
abrir más los ojos ¿te lo imaginás?
Y si yo te miro me quedo en silencio,
parece que puedo ver en tu interior.
Tus ojos destilan un llanto guardado
angustias dormidas en aquel colchón.
Tus ojos demuestran un corazón roto
un poco vacío, con falta de amor.
Ya no llores más chica de ojos tristes
más tú no te dejes morir de dolor. 
A.D.L

jueves, 28 de marzo de 2013

Cuando te veo dormir

Cuando te veo dormir en mi colchón, siento que el alma se sale de mi cuerpo y que tu alma se despierta en tus sueños esperando encontrar la mía. Y ahí están juntas las dos caminando de la mano, como hermanas en un mundo fantasioso.
Cuando te veo dormir sobre mi almohada la guardaría de recuerdo en algún cofre, como tesoro que esconde algún pirata y que defiende más allá de sus temores.
Cuando te veo dormir con tanta calma, me encantaría saber con qué soñás. Si sos un ángel  ¿allá sacás tus alas? ¿Soñás conmigo alguna vez en tu soñar?
Cuando te veo dormir con tus ojitos medio entre abiertos demostrando claridad, pienso si eso también será por algo o si solo es pura casualidad. Son esos ojos las ventanas de tu alma, los que me guían cuando ya no sé mirar y te agradezco que los tengas siempre abiertos con tu sonrisa y tus dientitos de cristal.
Cuando te veo dormir yo me emociono, te doy un beso y no te despertás. Pienso en mi vida muy vacía sin la tuya y que te amo sobre todo lo demás.
Cuando te veo dormir hasta te hablo, te hago mimos y me siento a observar, cómo crecés de a poco día a día, cómo pensás y cómo valorás.

A.D.L

jueves, 21 de marzo de 2013


Y quizás no te despiertes con el ruido de la lluvia y si cuando brille el sol.
Y quizás haya un mañana esperándote en la cama o un presente colorido salpicado de dolor.
Dulces sueños chiquitito te decían cuando niño y hoy no ves que sos tan grande, todo el tiempo que pasó.
Cuándo fue que te dejaron andar solo y sin cuidado, bien vestido o descalzo demostrando tu esplendor.
Y quizás hoy ya no sueñes con juguetes de madera, con pelotas ni penales esperando gritar gol.
Y quizás no sueñes nada no por falto de mirada, si por falta de un golpe al corazón.
Si te duermes no despiertas, si te caes no te levantas, eso piensas y lo dicen los demás.
Si supieras que se puede, que en la vida todos pierden, que un fracaso no te llega a matar.
Ya no hay mundo con mil rosas, ni castillos, duendes, cosas que hagan que la vida sea mejor.
Sólo quedan las miradas, los abrazos, las almohadas, las sonrisas y los sueños de color.
Y aunque hoy no te despiertes o quizás no te levantes todo el mundo sigue y gira sin parar.
Pero sólo con que existas, con que rías, con que vivas, todo hace que haya algo que frenar.
En el cielo está la luna más brillante que ninguna esperando que la salgas a mirar.

A.D.L

miércoles, 20 de marzo de 2013

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.
¡Sonríe! Pero no te escondas detrás de esa sonrisa, muestra aquello que eres sin miedo. Existen personas que sueñan con tu sonrisa así como yo.
¡Vive! ¡Intenta!  La vida no pasa de una tentativa. ¡Ama! Ama por encima de todo, ama a todo y a todos.
No cierres los ojos a la suciedad del mundo, no ignores el hambre, olvida la bomba atómica, pero antes haz algo para combatirla aunque no te sientas capaz.
¡Busca! Busca lo que hay de bueno en todo y todos, no hagas de los defectos una distancia y si una aproximación.
¡Acepta! La vida, las personas, haz de ellas tu razón de vivir.
¡Entiende! Entiende a las personas que piensan diferente a ti, no las repruebes.
¡Mira! Mira a tu espalda, cuántos amigos... ¿Ya hiciste a alguien feliz hoy? ¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?
¡No corras! ¿Para qué tanta prisa? Corre apenas dentro de ti.
¡Sueña! Pero no perjudiques a nadie y no transformes tu sueño en fuga.
¡Cree! ¡Espera! Siempre habrá una salida, siempre brillará una estrella.
¡Llora! ¡Lucha! Haz aquello que te gusta, siente lo que hay dentro de ti.
Oye.. Escucha lo que otras personas tienen que decir, es importante.
Sube... Haz de los obstáculos escalones para aquello que quieres alcanzar, pero no te olvides de aquellos que no consiguieron subir en la escalera de la vida.
¡Descubre! Descubre aquello que es bueno dentro de ti, procura por encima de todo ser gente, yo también voy a intentar.
Ahora ve en paz. Yo preciso decirte que... te adoro, simplemente porque existes.

Charles Chaplin

jueves, 14 de marzo de 2013

Fue entonces cuando aprendí el significado del mayor de los secretos que la poesía, el pensamiento y el credo humanos intentan comunicar:
 la salvación del hombre está en el amor y a través del amor.
Comprendí, cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad- aunque sea sólo momentáneamente si se contempla al ser querido.

El hombre en busca del sentido- Viktor Frankl

martes, 5 de marzo de 2013

Unas horas más tarde Alma y Ciro se encontraban caminando a orillas de un río mientras seguían conversando sobre aquel extraño lugar en el que se encontraban. El sol brillaba en el firmamento, no había rastros de nubes. El paisaje era hermoso, hubiese sido perfecto para ser fotografiado o plasmado en algún cuadro, lástima nadie los veía, o al menos eso creían ellos. 

_________________________________________________________________________________
- ¿En cuanto comenzamos con la segunda fase?

- Veinte minutos más y la ponemos en marcha.

- ¿De qué manera los separamos? ¿Provocamos algún echo extraño como el de las casas? ¿Irrumpimos con algún desastre natural?

- ¿Y si mejor solo hacemos desaparecer a Ciro?

- No, mejor a Alma, que Ciro permanezca en ese lugar.

Varias voces se escuchaban discutiendo en la habitación, era difícil incluso para ellos pensar en Alma y Ciro por separado. Desde que estaban juntos habían conseguido grandes avances, su potencial se había desarrollado y, en cierta forma, muchos de aquellos científicos se habían encariñado con aquel dúo tan sorprendente.

_________________________________________________________________________________

- Últimamente todo está muy tranquilo ¿no?- dijo Alma de golpe.

- Sí, igual convengamos que está tranquilo porque nosotros manejamos todo con nuestras mentes- respondió Ciro medio entre risas.

- Ya sé tonto! Pero me refiero a que si hay alguien o algo que controla todo esto nos está dejando actuar libremente, quizás quiere que pensemos que tenemos el poder, que nos confiemos para agarrarnos desprevenidos y más débiles.

- Puede ser, ¿pero cómo podemos saberlo?

- No, no podemos- dijo Alma con un tono de desilusión en la voz.

- Por ahora no podemos hacer nada. Esperemos y sigamos pensando cómo seguir y salir de acá. ¿Te parece?

- No sé si me parece, pero otra no queda. Así que si, digamos que me parece- se rió y siguieron caminando.

domingo, 24 de febrero de 2013

No te rindas


No te rindas, aun estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento.
Aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque ésta es la hora y el mejor momento,
porque no estás sola, porque yo te quiero.

No te rindas.- Mario Benedetti

jueves, 21 de febrero de 2013

El Cuento de Hadas


-  ¿Te gustó el cuento Almi?

- Si nona, era re lindoooo. ¿Puedo ser como la princesa?

- Vos ya sos una princesa, tenés tu castillo, tus sirvientes, tus vestidos.

- Si, pero la del cuento tenía príncipe y hermanos y hermanas, y los papás la abrazaban. Yo no tengo nada de eso (una mueca triste se dibuja en el rostro de la niña)
La mucama a la que la niña llama Nona como muestra de cariño se queda sin palabras. Ella tiene razón, piensa, pero no puede saberlo. Sería demasiado duro.

-Alma, querida, pero no todas las princesas necesitan tener lo mismo, cada una es diferente, es especial y vos también lo sos. Ahora a dormir.

-Pero Nona, no tengo sueño, un ratito más.

-No Alma, hoy no. Mañana contamos otro, mirá todos los libros que tenés. Tenemos un cuento distinto para cada día.

La habitación era hermosa. Una cama del estilo principesco con hermosas sábanas rosas, una biblioteca grande, muy grande, llena de libros de cuentos, una ventana enorme que daba a un balcón desde el cuál se podían ver varias cuadras a la redonda y las paredes, qué hermosas estaban pintadas, rosas con dibujos de princesas y un castillo muy grande. Toda la casa era hermosa, era soñada. Una mansión inmensa, con ventanales que irradiaban luz y llena de habitaciones y pasillos por todas partes.
___________________________________________________

-Ah, pero eras una chetita entonces- dijo Ciro medio entre risas.

- Sí, mi familia tenía mucha plata, pero también ocultaban muchos secretos ¿sabés? Toda una historia. Mientras a mí me hacían creer que era una princesa de cuentos de hadas que vivía en un mundo feliz en realidad vivía en un mundo de mentiras. Yo… tenía un hermano, pero él murió y yo no lo sabía. Era mayor que yo, tres años, y murió al nacer. Me hubiera encantado conocerlo, que se yo haber crecido con él. A veces es duro estar sola dentro de ese mundo de fantasías, no tenés en quién confiar.
Mis viejos lo negaron siempre, cómo podía pasarles algo así a ellos tan aristocráticos y perfectos. ¿Y sabés lo que más bronca me da? Que me lo contó mi Nona no ellos. Nona era la mucama de la casa, siempre me cuidó desde que tengo memoria, ella me contaba los cuentos, me mimaba, era como mi mamá y cuando fui más grande me contó toda la verdad.
Mis papás, bueno ellos viven ocupados por parecer la familia perfecta, siempre resaltando su clase y elegancia. Y así me criaron, entre dinero y cosas materiales pero marcando una gran distancia, siempre fríos y ausentes. A veces pienso que quizás hubiesen sido más felices con mi hermano, el que murió que conmigo, quizás no me quieren o soy un estorbo en sus vidas.
Ni ellos se quieren, vos al menos sabés que tu papá amaba a tu mamá, yo no. Nunca los vi sonreír de verdad, actuar sin fingir.
Mi nona es la que siempre estuvo ahí, presente, escuchándome, aconsejándome y la verdad es que… ¡la extraño tanto! -una pequeña lágrima se deslizó sobre la mejilla de Alma- sabía que tenía más cosas por contarle a Ciro pero todavía no era el momento, además solo tenía sospechas, realmente no creía que eso fuera a ayudarlos a salir de dónde fuese que estuvieran.

miércoles, 13 de febrero de 2013

La puerta


Después de otra noche de paz y tranquilidad llegaba el momento de actuar. Alma se levantó temprano y buscó algo para poder comer, unas frutas y un poco de agua del inmenso río que había creado. Ciro dormía como un tronco, a ella le causaba gracias verlo y contenía su risa para no despertarlo.
Más allá de su alegría aparente seguía preocupándole seguir en esa clase de realidad paralela, no retrocedían pero tampoco avanzaban. Había deseado tanto alejarse un poco de toda su familia, y ahora comenzaba a extrañar. Algo daba vueltas en su cabeza: ¿si le contaba a Ciro toda su historia, eso les daría una pista para saber por dónde hallar la salida? Pensaba que quizás sus historias tenían algo en común en algún punto, eran como un cuento, pero cuentos distintos. Quizás esa similitud no fuese una coincidencia, quizás esa era la clave.
Aun así no estaba segura. Tendría que quitarse su caparazón de chica feliz y de vida perfecta (que gran mentira). Nunca podía hablar de su vida más allá de lo que ésta aparentaba ser, le daba tanto miedo. Se bloqueaba, temía que la culparan a ella, que no la aceptaran, ¿con Ciro sería igual?
Él la sacó de su sumisión cuando de repente gritó: -Ey, hiciste el desayuno! ¡Gracias!- y le sonrió.
Comieron y rieron un rato, cargándose el uno al otro por las caídas y las ensuciadas en sus carreras de obstáculos, realmente disfrutaban estar juntos, al menos en esa situación.
Después de dar vueltas durante toda la mañana, Ciro se dio cuenta del estado de Alma:

-¿Te pasa algo? ¿Es por lo que hablamos anoche no?

-Si, es eso.

-Bueno pero no te preocupes ahora vamos a intentar salir.

- No tengo idea de cómo- le dijo Alma sin pensar todavía en contarle nada a su compañero.

- Yo tampoco- rió  pero pensemos. Si nosotros podemos crear espacios y cosas a través de nuestra imaginación quizás también podamos crear una especia de puerta que nos lleve a casa, o al menos a un lugar más “real”. Quizás si nos concentramos juntos podamos lograrlo.
Vio rastros de duda en el rostro de Alma, pero sin dejar pasar más tiempo la tomó de la mano y dijo:

- Dale, cerrá los ojos e imaginá una puerta, tu casa, un lugar físico al que pertenecías anteriormente.

Mil imágenes pasaron por la cabeza de Alma, desde su tobogán de cuando era niña, hasta su colegio, sus amigos, su papá, su mamá…

De repente un golpe seco inundó el lugar haciendo que ambos se sobresaltaran y abrieran los ojos. Una puerta inmensa había aparecido frente a ellos. Era de madera, una madera obscura, algo así como de roble. Tenía un picaporte dorado, antiguo, de esos que aparecen en las películas de terror en las mansiones embrujadas.
-            
         - Abramos- dijo Ciro, y dio un paso adelante.

Alma lo siguió de cerca. Abrieron. … Nada. Del otro lado no había nada. El mismo pasto, en el que estaban pero del otro lado de la puerta, nada más. No había funcionado. Después de todo, las ilusiones que por un segundo habían reaparecido desaparecieron totalmente. La bronca y la angustia volvieron a surgir. Una lágrima corrió por la mejilla de Alma otra vez. Ciro se dio media vuelta y la abrazó.
-          
       -  Me quiero ir- dijo ella.
-         
       - Vamos a encontrar la manera.

 Pasaron horas. Ambos habían estado muy callados, no habían hecho más que estar tirados en el pasto mirando el cielo. 
Alma tomó una decisión, iba a contarle.

  -Tengo que decirte algo.

 - ¿Qué pasa?- preguntó Ciro un tanto sorprendido por el tono firme en la voz de ella.

 - Mi historia, te voy a contar mi historia.

 - ¿Estás segura? Pero mirá que no hay drama eh, en serio.

 - Por favor déjame hablar. Creo que si te cuento mi historia quizás podamos relacionarla con la tuya y a partir de eso buscar similitudes e idear alguna manera de saber en dónde estamos o cómo escapar. Tu historia era como un cuento, la mía también es así.

martes, 8 de enero de 2013

Agradecimiento



-Ciro, yo… quería agradecerte en serio por todo. Por no dejarme sola, por salvarme, por cuidarme y sobre todo por confiar en mí.

- No hay nada que agradecer, es mi deber en parte y la confianza te la ganaste.

- Parece ser que definitivamente siempre fuiste algo así como un príncipe, como en el cuento. Con esos aires de nobleza y de responsabilidad, ese deber que vos tanto nombrás. Sólo que ahora el príncipe creció y también parece ser un héroe que salva gente por ahí y destruye a figuras paranormales- ambos sonríen.
Pero volviendo al tema y voy a intentar ponerme seria eh, creo que sin vos acá no hubiera podido. Ya sabés todo eso del laberinto y que estaba perdida, así que imaginate si yo me quedaba sola acá dando vueltas con lo torpe que soy jaja. Gracias, porque apareciste y no te fuiste y estas ahí desde que en este lugar tan… raro te encontré. Para mí es muy importante y quería decírtelo.

Alma lo mira con una sonrisa en el rostro y sus ojos sinceros demuestran que no hay ni una gota de sarcasmo o falsedad en sus palabras. Realmente así lo sentía y deseaba que él siguiera estando ahí, un fuerte lazo los unía ahora. 
Su tan temida soledad había quedado lejos, quizás destruida como aquel laberinto de espejos en el que todo empezó.

lunes, 7 de enero de 2013

Vacío

Siento como una gran nube negra que me cubre. 
Siento que no siento nada. 
Veo la vida que se mueve frente a mis ojos. Oigo ruidos, voces, siento olores. 
Pero es como si hubiera un muro entre el mundo y yo.
Sentirte vacío no es no sentir nada. Es sentir eso, sentir el vacío. 
Sentir ese agujero en el pecho que te absorbe, como una aspiradora. 
Es como una profunda tristeza en un mundo feliz.
Es frío en un verano ardiente.
El vacío es llorar mientras todos ríen.
 Es llorar sin saber por qué. 
Es no esperar nada. 
Es saber que no podés buscar.
 Es estar solo en compañía. 
Es peor que no tener respuestas, es no tener preguntas. 
No hay sentido, no hay nada. Sólo hay todo lo que falta.
Sentirte vacío es tener la certeza de que no habrá nada que lo llene.

Vacío- Casi Ángeles.

domingo, 6 de enero de 2013

Lluvia y Sentimientos


Parecía un cuadro. La lluvia, el pasto y ellos dos, ahí sobre la tierra riendo y disfrutando. Cualquier otra persona que estuviese allí podría haberles tomado una foto, podría haberlos pintado.
Alma no notó el cambio en Ciro, estaba demasiado feliz y distraída en ese momento. Sólo quería reír. Reír y bailar, creía ya haber olvidado cuanto le gustaba esa combinación en su vida.
Así que se levantó, le extendió la mano y siguieron bailando. Lo hicieron por un buen rato, hasta que la lluvia comenzó a cesar y la tierra comenzó a transformarse en barro.

Alma lo miró con una expresión de sorpresa:
- No me esperaba que te unieras conmigo a bailar en la lluvia- le dijo aun sonriendo. Te hacía mucho más cuidadoso y no sé rígido.
Ciro tardó unos segundos en responder, seguía pensando en sus sentimientos nuevos que todavía se encontraban a flor de piel.
- Será que las apariencias engañan- dijo de manera un tanto súbita.
Alma pensó que había recordado algo más. 
- ¿Te pasó algo? ¿Te acordaste de algo más?- le preguntó con un leve tono de preocupación en la voz. Había olvidado que él le había dicho haber recordado todo cuando estuvieron en las casas; en ningún momento le había contado qué era en realidad ese “todo” que recordó.

Ciro no sabía qué hacer, por dónde seguir.  La pregunta de qué hacer a continuación se repetía en su mente. Podría contarle toda su historia, todos sus recuerdos, o contarle quizás de su nuevo sentimiento. Daba igual, creía tener tiempo para todo en ese mismo lugar y en ese mismo instante. Todo se encontraba bajo control, había paz y silencio. Sólo eran ellos y la naturaleza.


viernes, 4 de enero de 2013

La Tormenta



-          Sinceramente no. Pero ahora que lo pienso, si las casas eran algo así como tu memoria, porque parte de mi memoria no eran, bah por lo menos yo no vi nada que me llamara la atención o me trajera algún recuerdo, entonces puede ser que quizás el laberinto haya sido mi memoria o parte de ella. Por eso yo veía familiares, amigos, gente que yo conocía.
-    -Si lo vemos desde ese punto de vista, puede ser.
-    - Pero hay algo más que me llama la atención. En ambas memorias, tanto la tuya como la mía explotan vidrios. Los vidrios de las casas volaron en mil pedazos y cuando yo estuve en el laberinto había espejos que también se rompían. ¿Tendrá algo que ver?
-    
Ahora que decís lo de los espejos rotos… Ayer cuando estuvimos los dos en el laberinto, esa cosa que imaginaste rompió todos los espejos y se hacía llamar “aceptación”. Y después decías que mis memorias eran retorcidas jajaja.
-   
Bueno che, que se yo, no entiendo nada. ¿”Aceptación”? ¿Aceptación de qué?
-     - No sé, hablaba de que despiertes eso quedó claro, cómo si fuese un sueño, como si ya muchas veces lo hubieras soñado.
-     - Sí, pero no lo es. En eso estamos de acuerdo ¿o no?
Ciro estaba a punto de responder cuando un nuevo sonido ensordecedor los sobresaltó

- ¿Qu… qué fue eso?- preguntó Alma asustada.

- No estoy seguro, pero espero que no sean más maquinarias extrañas, ni laberintos enormes y ese tipo de cosas.

El mismo sonido se repitió. Ambos miraron hacia el cielo. Nubes, inmensas y gigantescas nubes acechaban su paraíso natural. No habían pasado ni 30 segundos cuando una lluvia torrencial comenzó a caer sobre ellos.

Ambos se miraron y rieron, después de todo no era algo tan extraño, solo una simple e inofensiva lluvia.
Alma la amaba, otra vez era el agua lo que le transmitía la paz, esa que tanto buscaba siempre y que nunca hallaba. Así que sin dudarlo comenzó a girar y girar sobre si misma con los brazos extendidos como las alas de un avión y la cabeza apuntando al cielo. Estaba feliz.