Confiar puede significar decepsionarse. Decepsionarse puede significar perder la fe. Perder la fe puede significar dejar de creer en todo. Dejar de creer en todo puede significar no tener razón para vivir. Y si no tenemos razón para vivir tampoco para morir...
Pero si no confiamos, no tenemos, no nos sentimos seguros, estamos despojados de un sentimiento hermoso. Y si confiamos vamos a perder, si estoy totalmente segura, y perder, perder algo que realmente te importa duele, duele mucho... Y no se supera tan facilmente, hay que digerirlo, hay que aceptarlo y eso lleva un largo proceso. Porque muchas veces nos resignamos a ver que nos fallaron, que nos decepsionaron, que nos dejaron, que se olvidaron de nosotros; y no nos alejamos no por ese alguien que erróneamente creemos que nos necesita, sino por nosotros que no podemos asimilar que esa persona ya no nos requiere más. En cierta forma es como si nos usásemos los unos a los otros, sin darnos cuenta, sin querer, es muy probable que halla quienes nos usen sabiéndolo, queriendo lastimar ¿Y cómo hacemos para darnos cuenta quién nos usa sin querer y quién a propósito?
No tengo la más pálida idea, me encantaría un día poder distinguir realmente, sería muy útil. Aveces me gustaría que todos los que quiero que estén conmigo estén, si claro es solamente una utopía, un ideal; ya que ultimamente a mi me viene pasando básicamente lo contrario, la gente que más quiero y necesito de a poquito, despacito y sigilosamente para que no me de cuenta se va alejando, pero se nota, pasa el tiempo y se nota cada vez más; va quedando ese espacio que ocupaba esa persona, va quedando vacío. Y claro como todo fue un cambio lento y no de golpe, cuando caemos en la cuenta de que todo cambio quedamos paralizados, no sabemos que hacer. Creo que sería mejor caer de golpe, golpearse de una, besar la lona y después levantarme que ir callendo de a poco, se hace más largo y más doloroso. Eso lo aseguro.A.D.L
No hay comentarios:
Publicar un comentario