domingo, 27 de febrero de 2011

Yo fui capas de mirar de frente al sol sin correr la vista...
Sentí ese olor a tierra mojada antes de que comience a llover...
Pude ver mariposas de hermosos atributos posadas en alguna flor, y
a los aguasiles anunciando viento...
Tuve el placer de ver un amanecer y también como caía la tarde.
Vi las estrellas alumbrando la negrura de la noche, sin la urbanización con que vivimos en la ciudad...
Escuché a un bebé reír, mostrándose a si como la forma más pura de vida, y
observé también a adultos llorar como niños, demostrando cuán débil es el ser humano sin importar el tiempo y la edad...
Disfruté de la lluvia, del agua mojando mi pelo y mis pies pisando los charcos,
del viento en mi cara, despeinándome...
De buscar formas en las nubes en un día soleado, y
de los truenos que irrumpen en el silencio de cualquier lugar.
Viví en carne propia la risa, con el estado de satisfacción que provoca, y
el llanto, que me da esa liberación tan única...
Pude creer en princesas, hadas y duendes y no desilucionarme al saber que eran meramente fantásticos...
Se que no viví la vida y me queda mucho por delante, pero si mañana no estoy por alguna razón, también se todo lo que viví...
A.D.L

sábado, 26 de febrero de 2011

Sentía un cálido rubor que coloreaba mis mejillas.  
Nunca me habían roto el corazón, pero tampoco nunca me lo habían puesto a volar.
Me avergoncé. Me costó hablar.
_Supongo que puedo hacerlo-susurré- si eso te hace feliz.
_Eso no es suficiente, la verdad- dijo Ian-. También tiene que hacerte feliz a ti.
Solo podía sostener su mirada durante unos segundos: la timidez, tan nueva para mí, me confundía, hacía que inevitablemente bajara la mirada hacia mi regazo.
_Creo... que prodría- admití-- Creo que podría hacerme muy, muy feliz.
 Feliz y triste, alegre y miserable, segura y temerosa, amada y abandonada, paciente y molesta, pacífica y salvaje, plena y vacía... todo a la vez. Lo sentiría todo. Todo sería mío.
  Ian me alzó la cara hasta que lo miré a los ojos, mientras me ruborizaba más aún...
_Entonces, te quedas.
Me besó allí, delante de todo el mundo, pero enseguida me olvidé del público. 
Fue fácil y directo, sin confusión, sin objeción, sin división, sólo Ian y yo, y la roca fundida avanzando por este cuerpo nuevo, sellando otra vez el pacto.
_Me quedaré- afirmé.
Y comenzó mi décima vida.

Huésped- Stephenie Meyer.

 
  

viernes, 25 de febrero de 2011

Se me hace imposible sacarte de mi mente
tu recuerdo viene a mí, aunque yo no quiera.
Aunque intente odiarte no puedo, te juro que no puedo!
Es desasperante acordarme de vos,
odio acordarme de vos!

Si no quedó nada pendiente entre nosotros ¿o si?
Espero poder encontrar a alguien que me ayude a olvidarme de vos,
como vos encontraste a ese alguien
que en realidad no te hizo olvidarte de mí,
porque nunca estuve en tu mente.

Me diste tantas vueltas...
me enroscaste, jugaste conmigo, te divertiste
y el error fue mío
que por un instante 
creí que hablabas encerio.

Ojalá nunca nadie juegue así con vos,
porque sentirías lo que yo sentí,
lo que siento...
Esas ganas de odiarte,
de no pensar en vos,

De no haberte conocido...
y no poder lograrlo;
no poder seguir sin que en algún momento resurgas
de donde deberías estar enterrado, desterrado,
borrado completamente de mi cabeza, más aún de mi corazón.

Y se que no te amo, nunca te amé, ni me enamoré de vos;
es que vivo con esa duda de qué hubiera pasado,
si las cosas se hubieran dado de otra manera y
lo peor, es que jamás lo voy a saber...
Tendré que continuar olvidándote y preguntándome
¿qué hubiera sido de los dos?
 Y encima reapareces!                                                                                                                      A.D.L

jueves, 24 de febrero de 2011

miércoles, 23 de febrero de 2011

No logro entender por qué si todo viene bien, de repente y sin previo aviso la vida nos sacude, nos cambia el lado de la rueda, nos hace tropezar... por qué será que cuantas más cosas buenas planeamos hacer, más nos cuesta que se cumplan, si solo queremos el bien. No quiero, me rehuso a creer en eso que dicen de que cuanto más buena es la gente, cuantas más buenas intenciones tiene, más cosas malas le pasan, más la cagan...
Pero si no es así hoy no encuentro otra respuesta...
Que bueno que puedo escribir, por lo menos ya paré de llorar; pero todavía no puedo estabilizarme completamente... miles de pensamientos pasan todavía por mi mente y no quiero recaer en el llanto, por eso prefiero seguir escribiendo, aunque escriba cosas sin sentido.
Desde mi casa se escuchan fuegos artificiales, me hacen acordar a las fiestas y pienso ¿se estará festejando algo? y me replanto ante mi misma, que seguramente sí; porque mientras mil personas lloran otras mil ríen... Aveces somos tan hipócritas, estamos tan metidos en nuestra felicidad que no notamos el malestar que puede haber en nuestro alrededor. Y me da tanta bronca ser así... Porque cuando estamos mal nos sentimos solos, invisibles, hasta inservibles y necesitamos ese abrazo que nos acompañe y pocas veces lo recibimos... Encima no podemos culpar a nadie porque todos somos así aveces; no nos fijamos en nuestro alrededor, estamos tan pendientes de nuestros problemas o de nuestras alegrías!
Es que así debe ser la ley de la vida; unos bien y unos mal y cada tanto rotamos, lo que estaban mal pasan a estar bien y viceversa. ¿Qué le vamos a hacer? Sería medio difícil imponernos a eso a  lo que estamos tan acostumbrados ¿o no?
Creo que ya me descargué, es todo por hoy...

A.D.L

martes, 22 de febrero de 2011

No soy mejor que vos
Y no seré perfecta
A medio camino por andar
Cayendo y volviéndome a parar
Aprendo del error
 Y creo que el destino
Escribe con gotas de sudor
 No temo a la herida ni al dolor.

Y ahora se muy bien
Adonde va la vida
No hay mentira que me engañe
A nada vendo la razón.
Que digan lo que quieran
Que las palabras vienen y se van
Y yo soy como soy en realidad
Quiero vivir a mi manera.
Que digan lo que quieran 
Yo tengo ya mi brújula interior
Me importa lo que dice el corazón
Y se muy bien a donde voy.
¡Que digan lo que quieran!

Me acostumbré a danzar
Al borde del abismo
Y allí la mentira y la verdad
Son parte del tiempo que se va
La vida es del color
Del que yo quiera verla
Afuera es un juego de ilusión
Y nada es verdad si yo no estoy.

Y ahora se muy bien
Adonde va la vida
No hay mentira que me engañe
A nada vendo la razón

Que digan lo que quieran
Que las palabras vienen y se van
Y yo soy como soy en realidad
Quiero vivir a mi manera.
Que digan lo que quieran 
Yo tengo ya mi brújula interior
Me importa lo que dice el corazón
Y se muy bien a donde voy
¡Que digan lo que quieran!

lunes, 21 de febrero de 2011

Cuanta falsedad hay a nuestro alrededor.
Cuantas mentiras se dicen sin razón.
Cuantas promesas vacías se pueden declarar.
Cuanta represaría que saca libertad.


El egoismo otro ejemplo sin valor.
La cobardía que nos hace espectador.
El silencio y otras veces el dolor
¿Se justifican más que el odio y el rencor?

La avaricía, la pereza y la lujuría
¿Son alguna competencia ante la gula?
La imprudencia se presenta de repente
transformándonos en locos incoherentes.


Cuántas cosas poseés vos y sin pensar
¿Cuántas otras por la envidia has de desear?
Son pecados, son defectos nada más
que en la vida te pueden representar.

No te culpes, no te escondas, ten valor
son muchos los que los tienen sin temor.
Estas cosas son abstractas nada más
mientras no perjudiques a los demás.

A.D.L

domingo, 20 de febrero de 2011

Voy caminando en tormentras eléctricas

Buscando algún territorio neutral

Donde no escuche de ti, donde aprenda a olvidar

A no vivir y a no morir, tan fuera de     lugar

"Alérgico", Anahí.

viernes, 18 de febrero de 2011

Confiar puede significar decepsionarse. Decepsionarse puede significar perder la fe. Perder la fe puede significar dejar de creer en todo. Dejar de creer en todo puede significar no tener razón para vivir. Y si no tenemos razón para vivir tampoco para morir...
Pero si no confiamos, no tenemos, no nos sentimos seguros, estamos despojados de un sentimiento hermoso. Y si confiamos vamos a perder, si estoy totalmente segura, y perder, perder algo que realmente te importa duele, duele mucho... Y no se supera tan facilmente, hay que digerirlo, hay que aceptarlo y eso lleva un largo proceso. Porque muchas veces nos resignamos a ver que nos fallaron, que nos decepsionaron, que nos dejaron, que se olvidaron de nosotros; y no nos alejamos no por ese alguien que erróneamente creemos que nos necesita, sino por nosotros que no podemos asimilar que esa persona ya no nos requiere más. En cierta forma es como si nos usásemos los unos a los otros, sin darnos cuenta, sin querer, es muy probable que halla quienes nos usen sabiéndolo, queriendo lastimar ¿Y cómo hacemos para darnos cuenta quién nos usa sin querer y quién a propósito? 
No tengo la más pálida idea, me encantaría un día poder distinguir realmente, sería muy útil. Aveces me gustaría que todos los que quiero que estén conmigo estén, si claro es solamente una utopía, un ideal; ya que ultimamente a mi me viene pasando básicamente lo contrario, la gente que más quiero y necesito de a poquito, despacito y sigilosamente para que no me de cuenta se va alejando, pero se nota, pasa el tiempo y se nota cada vez más; va quedando ese espacio que ocupaba esa persona, va quedando vacío. Y claro como todo fue un cambio lento y no de golpe, cuando caemos en la cuenta de que todo cambio quedamos paralizados, no sabemos que hacer. Creo que sería mejor caer de golpe, golpearse de una, besar la lona y después levantarme que ir callendo de a poco, se hace más largo y más doloroso. Eso lo aseguro.

A.D.L

jueves, 17 de febrero de 2011

miércoles, 16 de febrero de 2011

No puedo dormirme, me colgué escribiendo acerca de la felicidad y empecé a pensar, pensar pero no en la felicidad sino en mi vida en sí; en cómo vivo, cómo siento o mejor dicho ¿Qué siento? Que pregunta tan difícil no? Como voy a pretender que alguien me entienda si ni yo misma puedo hacerlo.

Te olvido o al menos lo intento y siempre de alguna forma u otra resurgís y por más que doy vueltas y me pregunto ¿por qué? no puedo encontrar una solución, una respuesta; no imagino nada, no sueño nada, no quiero nada, solo entender por qué siento lo que siento, o ¿será que no siento nada?
 
La confusión me lleva a esto, a perderme sin saber que decir, a tratar de armar el rompecabezas de mi vida y fracasar una y otra vez; a caerme, levantarme y volverme a caer y a pesar de estar golpeada y saber que me hacés mal, seguir pensando en vos. Más allá del que dirán yo no soy lo que desearía ser, más bien no estoy como quiero estar...



A.D.L

martes, 15 de febrero de 2011

¿Qué era lo que hacía que el amor humano me pareciera más deseable que el amor de los de mi propia especie? ¿Quizá porque era exclusivo y caprichoso? Las almas ofrecíamos a todos afecto y aceptación. ¿Acaso yo ansiaba un desafío mayor? Este amor era taimado, no obedecía a reglas firmes y claras. Se le podía recibir gratis, como me había pasado con Jamie, o ser conquistado con el tiempo y el duro esfuerzo, como con Ian, o podía ser completa, desoladamente inalcanzable, como con Jared.
¿O acaso era simplemente mejor, en algún sentido? Puesto que los humanos podían odiar con tanta furia, ¿sería el otro lado del espectro que pudieran amar con más corazón, celo y fuego?
Yo ignoraba por qué lo había ansiado con tanta desesperación. Solo sabía que ahora, al tenerlo, valía la pena casa pizca del peligro y del tormento que me había costado. Era mejor de lo que nunca imaginé.
Lo era todo para mí...

Huésped. Staphanie Meyer.

jueves, 10 de febrero de 2011

Me quedo sin fe

Me muero de sed


Buscando razones para olvidarte

Diego Torres. No alcanzan las flores
Me voy bien lejos para olvidarme de vos. 
De tu cara, de tu voz.
No más pensar y pensar
ya pasó todo lo que tenía que pasar.

Espero poder lograrlo y arrancarte de mi mente
que pases a ser mi pasado y dejes de ser mi presente.
Perderme en alguna playa, escribir una canción
y no acordarme, no acordarme que me robaste el corazón.

Sin mensajes, ni mentiras, me quiero olvidar de vos
no tratar de comprenderte o encontrar una razón.
Me voy a aislar del mundo para poderte olvidar
mucha suerte necesito y poder de convicción.

No me busquen, no me llamen, hoy no me van a encontrar,
me fui a buscar una vida,dejando todo esto atrás.
No me voy de vacaciones, más bien me voy a pensar
que voy a hacer cuando vuelva y te tenga que enfrentar.

Me voy bien lejos, bien lejos para olvidarme de vos...

A.D.L

miércoles, 9 de febrero de 2011






Charlie: No son sueños Tess, son recuerdos...  
"Confía en tu corazón si los mares se incendian y vive el amor aunque las estrellas retrocedan".

martes, 8 de febrero de 2011

¿Existe realmente la felicidad?
Como decía Aristóteles: “La felicidad es un bien supremo” pero ¿Qué es realmente la felicidad?
Podría buscar la definición en un diccionario o simplemente en Internet, pero no es lo que quiero. Mi objetivo es definir lo que yo creo y siento como felicidad.
Es difícil saber si realmente existe y sinceramente me lo pregunté muchísimas veces; porque ¿Qué nos hace felices? ¿La riqueza, la salud, el amor, la amistad, el trabajo? Si siempre por más que tengamos todo lo que podemos tener o todo lo que nos pueden dar, vamos a encontrar algo que nos falte, vamos a estar incompletos o a hacernos así. La felicidad y la conformidad van de la mano; no puedo ser feliz sino estoy conforme con aquello que me genera felicidad.
Un buen amigo me dijo: “si la felicidad se basa en cosas materiales, siempre va a ser una felicidad vacía” entonces pienso, supongamos que no fuera así que alguien está decidido y creé rotundamente en que la felicidad le va a llegar a través de lo material pero a cada paso, cuando logra obtener lo que desea le surgen nuevas metas por alcanzar, ¿Es eso negativo? No, no lo es; pero entonces esa persona no es, ni va a ser feliz nunca porque nunca alcanzará la felicidad completa, no se conforma, sino que siempre desea más y más para lo que considera como necesario para ser feliz.
¿Pero si por otro lado otra persona no creyera que necesita cosas materiales para ser feliz?, ¿Si solo le importara lo afectivo, lo sentimental, lo espiritual?, entonces ¿Podría alcanzarla? Desde mi punto de vista no, no lo lograría ¿Por qué? Porque si se basa en lo afectivo, por ejemplo, en una pareja, lo más probable es que sufra discusiones, pase malos momentos y sino es en una pareja es por cuestiones de la vida, como dicen “no siempre la vida es color de rosas” entonces recurro a mi mismo criterio: ante cualquier dificultad, problema, conflicto o como quiera llamarse ya nos tiramos abajo, nos entristecemos o simplemente dejamos de estar felices en aquello que creíamos como perfecto y feliz; siendo así por más que no nos importa o no nos afecte lo material, no vamos a lograr ser felices todo el tiempo. Y si por ejemplo, ¿alguien creyera que va a encontrar la felicidad en alguna religión?, por ejemplo en Dios, ¿Sería feliz? ¿Podría vivir y ser feliz simplemente con lo que Dios le ofrezca? ¿O necesitaría algo más para sentirse completo, satisfecho y feliz? Yo creo que no sería feliz porque sentiría que le falta algo, al menos yo me sentiría así.
Por otro lado, muchas veces confundimos el ser felices y el estar felices; en esa simple y famosa  frase de “ser o estar” se basa para mí la verosimilitud de la felicidad.
Podemos estar felices, porque estamos pasando por un buen momento (económico, amoroso, familiar, lo que sea), porque tenemos gente que nos da alegría cerca nuestro o porque vivimos como queremos vivir, con todas las comodidades que “necesitamos”, con todo aquello que deseamos; pero difícilmente esto sea siempre así y entonces, repito cuando se nos presente alguna prueba, alguna dificultad
¿Vamos a dejar de estar felices? Ese sentimiento de “no felicidad” es algo que nos pasa a todos ¿O no? Entonces, saco mi  conclusión, mi verdad es que yo puedo estar feliz pero no siempre, por lo tanto no soy feliz, al menos no completamente.
Como dicen, muchos pasan su vida buscando la felicidad, sin siquiera saber si existe o no; es cuestión de pensamientos. Si verdaderamente crees en ella no deberías pasar la vida buscándola, tendrías que sentirla en todo momento, en cada instante, en las pequeñas cosas de la vida y si no crees, sino sentís que verdaderamente exista tenés que por lo menos vivir con alegría, las alegrías son lo que más nos acercan a esa felicidad tan relativa que nos rodea. Sino podemos ser felices y vivir en un mundo feliz;  al menos, creo yo, podemos tener alegrías y vivir en un mundo alegre. Con todo esto quiero decir que la felicidad, por lo menos para mí, no existe, no completamente, que depende mucho de cada uno y de cómo vivamos nuestra vida; pero más allá de eso si creo en que podemos intentar vivir lo más contentos posibles con alegría y quizás se pueda dar como verídica la teoría de que: “la felicidad completa no existe, solo existen pequeños momentos de alegría”.

domingo, 6 de febrero de 2011

¡Feliz Cumple Tía!

Hoy cumplirías 49 años, seguirías siendo muy joven... Lástima que hoy ya no puedas estar acá con nosotros.
Desde donde sea que estés, espero que puedas vernos y saber que nos seguimos acordando de vos como siempre, que te extrañamos y amamos profundamente.   Te amoo♥

sábado, 5 de febrero de 2011

Quisiera dormirme y no despertar, soñar y ver lo que quiero ver, sentir lo que quiero sentir. Crear una burbuja a mi alrededor y alejarme de todos y de todo. Cumplir mis sueños y hacer lo que quiero, ser libre, viajar...
Las ganas irrefrenables de huir se hacen cada vez más potentes. Quién dice esa sea quizás la forma más fácil de terminar con los problemas, hullendo, o más bien será que los probemas no tienen escapatoria; nacimos para los problemas y entonces ¿La vida es un problema? o ¿Los problemas arman nuestra vida?
El vacío es más y más profundo en mi interior.
Duele hasta respirar, las lágrimas quizás mi único medio de desahogo, de salvación se rehusan a surgir; mi cabeza no para de pensar y preguntarse por qué.
Sin embargo comienzo a creer que no hay explicación; no hay explicación alguna al sentimiento, al estado que vivo en este momento; no tiene nombre ni definición, es lo que es, es lo que hay.
Sin más palabras que escribir dejo que la lapicera se mueva sobre el papel, tal vez sean cosas sin sentido las que se están escribiendo, pero bueno al fin y al cabo surgen de mi mente ¿no?
Los que se fueron ya no volverán, los que cambiaron no volverán a cambiar, o ¿habré sido yo la que me alejé sin querer?, la que cambió por casualidad, la que rompió los lazos.
Sea como sea no es la regla, es la excepción, no es ser o no ser; es lo que es y se terminó. Lo que fue ya pasó, lo que vivo no lo quiero y lo que vendrá quién sabe.¿Viviré mañana? Es una pregunta a la cual nadie puede contestar...

A.D.L

viernes, 4 de febrero de 2011

Me perdí
Apenas te vi
Siempre me hiciste
como quisiste

 
Porque siempre estuve equivocada
Y no lo quise ver
Porque todo lo que empieza acaba
Porque nunca tuve más razones para estar sin él
Porque cuesta tomar decisiones
Porque se que va a doler
Te has quedado con mi corazón, mi mente y mi alma.
Todo te lo entregué ese día sin que lo notara.
No tenerte me desarma,pues como vivir
si no tengo lo imprescindible... a ti.

¿Será el destino que se escribió para nosotros que nos impide estar juntos?
Y si así lo fuera ¿podremos imponernos ante él?
 ¿O debería resignarme a que quizás te tuve pero te perdí?
¿O será que nunca te tuve?

Tantas preguntas pasan por mi mente sin respuesta...
¿Serás tu el culpable de mi falta de vida, de mi desolación?
O seré yo que enloquecí, al ver que no te tengo...

A.D.L

jueves, 3 de febrero de 2011

Al otro lado de la carretera de doble sentido había un pequeño parque, rodeado, por un lado, por una escuela y, por otro, por un campo donde pastaban las vacas. Había unos cuantos arbolitos y un arenero, un tobogán, un laberinto de barras y uno de esos carruseles a los que había que empujar. Un anticuado patio de juegos. Por supuesto, también había columpios, que era lo único que se estaba utilizando en este momento.
Una pequeña familia aprovechaba la creciente frescura del aire nocturno. El padre tenía el cabello obscuro, las sienes encarnecidas, y la madre parecía mucho más joven. Se había retomado el pelo cobrizo en una cola de caballo que se balanceaba cada vez que se movía. Tenían un hijo pequeño, no mayor de un año. El padre empujaba al niño en el columpio mientras la madre esperaba adelante, inclinándose para besarle la frente cuando se acercaba a ella, haciéndolo reír tanto que su carita regordeta se sonrojaba. Esto la hacía reír a ella, ya que podía ver las sacudidas de su cuerpo y el bailoteo de su pelo.
_¿Qué estás mirando, Wanda?
La pregunta de Jared no mostraba alarma, porque yo sonreía con suavidad ante la asombrosa escena.
_Algo que no he visto jamás en todas mis vidas. Estoy mirando...  
LA ESPERANZA

Huésped. Stephenie Meyer.