Agradezco a la vida por cruzarme con personas así, que impliquen para mi un desafío personal, con las cuales aprenda a sobrellevar situaciones difíciles o incómodas, con las cuáles aprenda a hablar y no gritar, a comprender y a acompañar, con las cuáles aprendamos a dar amor y luz donde probablemente haya oscuridad. Esas clases de personas muchas veces dejan una huella en nuestro corazón y nos hacen abrir los ojos.
Gracias O'brien por otro año lleno de alegría, buenos momentos, experiencias y sobre todo aprendizajes.


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