lunes, 31 de diciembre de 2012


Creo que es así un poco de ambas, quizás la sorpresa venga de la mano con la decepción y por más que duela es así, está presente, siempre lista para aparecer quizás cuando uno menos se lo espera o cuando más necesita que no aparezca.
No es lindo decepcionar a alguien que uno quiere como tampoco que alguien que uno quiere nos decepcione.
¿Será la ley de la vida?
-.Todo pasa, todo llega y todo vuelve.-

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Ira



-¡No! ¡Basta, callate! No sé de qué hablás ni de quiénes, no sé quiénes son ellos, no sé donde estoy, ni sé quién sos vos, ni nada. Yo no estuve en ningún laberinto, nadie me torturó ni nada de eso. ¡Vos estás loco!

Alma comienza a avanzar decidida y llena de furia.

No sé que hacer, por qué me niega todo. Me desconcierta. Se está alejando. No, no puedo permitirlo. (Ciro corre tras ella y la toma del brazo con firmeza).

-Pará, ¿qué hacés? ¿Por qué me negás todo? ¿No te das cuenta que ya lo sé? Que sé que estuviste ahí antes, en ese laberinto horrible, que sé que estabas ahí encerrada, que esa cosa te hacía la vida imposible, que seguramente hay muchos más como él. Aceptalo Alma, no me mientas, no te mientas más.

Alma rompe en llanto. Un llanto profundo y agudo, de esos que salen de lo más hondo de uno mismo. Ciro 
se siente culpable, -quizás no debería haberle dicho nada-piensa.

La abraza, tenía la esperanza de que así se calmaría. Ella llora más, pero le devuelve el abrazo. Por primera vez en mucho tiempo no se siente absolutamente sola, alguien se había preocupado por ella, la había salvado y ahora estaba ahí firme a su lado. Quería explicarle todo pero no podía hablar, la angustia le provocaba esos espasmos que suelen quitarnos la respiración y las lágrimas le nublaban la vista. Se tomó un momento para respirar profundo y dijo:

-Pe-perdón, perdoname- fue lo único que logró decir antes de volver a llorar intensamente.


-No tenés que pedirme perdón por nada, pero por favor calmate- dijo Ciro sin saber cómo actuar ante esa situación tan confusa.


-Es-está bien, yo puedo- dijo ella recomponiéndose de a poco e intentando controlar su respiración y su llanto. Lo miró fijamente a los ojos por unos segundos. –Gracias- y volvió a abrazarlo. Decidió que le contaría por lo menos el principio de su historia, se lo merecía, él era su héroe, la había salvado.
Ciro seguía quieto, mirándola como esperando a que ella dijese algo y así lo hizo…
       Yo… te mentí. Yo sí me acordaba, yo había estado antes en ese laberinto. No sé muy bien cómo llegué ahí, apareció una puerta y bueno entré. Pensé que ahí iba a poder refugiarme de lo que había afuera, tenía frío, pero no fue así. Me asusté, estaba sola. Empecé a caminar imaginando a la gente que más amo en los espejos, podía verlos y así me animaba a seguir, pero quien yo más quería desapareció. Entonces me caí al suelo y ahí apareció él, lo había borrado Ciro, te juro que ahora no me acordaba, mi memoria lo había eliminado, reprimido.
Todo el tiempo me repetía que él era la aceptación, que tenía el poder, que despertase a la realidad, que no podría, que nada iría bien, que yo era un insecto, que no servía (los ojos vuelven a llenárseles de lágrimas).
No quería, yo no quería que vos tuvieras que estar ahí, no quería arrastrarte conmigo a todo esto. Pero vos… vos pudiste, lo alejaste, me salvaste (vuelve a llorar).

A.D.L

martes, 18 de diciembre de 2012

La caída fue muy rápida, no tuvieron tiempo siquiera de intentar agarrarse de algún lado para salvarse. Un golpe fuerte contra el suelo hizo que Alma perdiera la conciencia pero al menos Ciro estaba intacto, quizás había sido su capacidad y experiencia lo que había logrado que se mantuviera más tranquilo y hubiera puesto sus brazos como soporte para no dar de lleno contra el nuevo suelo en el que se encontraban. Igualmente no se percató del estado de su compañera hasta luego de unos momentos.
En la caída se habían separado, sin quererlo obviamente, pero la velocidad y el miedo habían echo que se soltaran. Al chocar contra el suelo lo primero a lo que Ciro atinó fue a ponerse de pie. Así lo hizo, intentó acostumbrar su vista nuevamente y observar lo que había a su alrededor, miraba y miraba pero no lograba comprenderlo bien. No estaba seguro de dónde estaba, el suelo era frío y duro y se veían espejos por todos lados. Estaba oscuro pero una luz un tanto extraña iluminaba el lugar. Si bien hacía unos momentos había sentido el calor salir de esas macabras casas ahora sentía un frío muy intenso, no solo por fuera sino también por dentro.
No sabía por qué pero sentía la necesidad de saber si Alma sabía algo acerca de este lugar, fue en ese momento en el que al darse vuelta para preguntarle no la vió. Giró sobre si mismo y ahí sí a unos cuantos metros de distancia estaba ella, tirada. Primero la llamó por su nombre pero al ver que no contestaba salió corriendo para llegar hasta a ella. De repente un espejo se interpuso en su camino, bloqueándole el paso. Casi lo choca por cierto pero frenó justo a tiempo. Ahora no solo no sabía donde estaba sino que tampoco podía acercarse a su compañera en esta especie de aventura. Debía decidir entre intentar dirigirse hacia otro lado en busca de ayuda o para al menos comprender dónde estaba, o pensar cómo mover ese espejo tan alto de su camino y acercarse a Alma.

A.D.L

martes, 11 de diciembre de 2012

Estoy perdida.
Quisiera poder entender cómo y cuándo pasó. Si fui yo la culpable, si es que así tienen que ser la cosas. Quisiera saber cuando dejé de ser una nena feliz y pasar a tener tantas cosas en la cabeza. Saber por qué siento que todos se alejan y que me quedo sola (otra vez), por qué no hice nada para evitarlo si es que quizás me di cuenta.
Sé que no voy a parar, que voy a seguir, que voy a sonreír, que me voy a levantar pero necesito respirar un poco porque me estoy ahogando. No entiendo, ni sé, ni nada. No quiero volver a caer, tengo miedo y además estoy sola...
Llorar no arregla nada, lo que se perdió se perdió, lo que se rompió se rompió pero cuesta aceptar y duele saber que mucha gente pase por tu vida y después desaparezca como si nada. El camino debe de ser así con apariciones y desapariciones, encuentros y desencuentros, idas y venidas. No estoy lista pero eso no importa porque otra no queda, porque la vida sigue sin importarle cómo te sientas, dónde estés o con quién.

lunes, 10 de diciembre de 2012

La espera

Si hasta ahora todo lo que le había pasado había sido una locura esto definitivamente superaba todo lo anterior. Alma estaba sorprendida, totalmente desencajada. Tenía miedo, otra vez, pero al menos ahora no estaba sola y fuese por lo que fuese Ciro le detonaba confianza. Si él quería avanzar ella lo seguiría, no se encontraba en condiciones de arriesgarse e irse sola por ahí, ya había experimentado la soledad y no quería que se repitiese.

-¿Qué hacemos?- preguntó con la voz entre cortada por el miedo y el asombro.

-Esperemos un poco para ver cada cuanto se repiten estos movimientos- respondió él con una tranquilidad extrema que despertaba en ella gran admiración. Definitivamente había mirado muchas películas, había leído mucho o tenía una gran capacidad para este tipo de situaciones.

Retrocedieron unos pasos y se dignaron a esperar. Alma no era de mucha paciencia ya quería huir o avanzar, odiaba tener que esperar a ver qué pasaba pero en este caso era la única opción. Pasaron alrededor de diez minutos y nada pasó, ¿y ahora que harían? ¿Iban a avanzar, a seguir esperando o a caminar hacia otro lado? 
Esperaban que la suerte siguiera de su lado.

A.D.L

domingo, 9 de diciembre de 2012

Misón 2012

Es impresionante cuanto nos cuesta aveces ponernos en el lugar del otro y tratar de entender... Es difícil no juzgar y escuchar, acercarse en vez de rechazar, saber tratar a alguien que no es como nosotros pero no es imposible si nos damos cuenta que quizás esas personas son las que más nos necesiten. Mirar más allá es la clave.
Agradezco a la vida por cruzarme con personas así, que impliquen para mi un desafío personal, con las cuales aprenda a sobrellevar situaciones difíciles o incómodas, con las cuáles aprenda a hablar y no gritar, a comprender y a acompañar, con las cuáles aprendamos a dar amor y luz donde probablemente haya oscuridad. Esas clases de personas muchas veces dejan una huella en nuestro corazón y nos hacen abrir los ojos.

Gracias O'brien por otro año lleno de alegría, buenos momentos, experiencias y sobre todo aprendizajes.
Hasta Siempre

jueves, 6 de diciembre de 2012

El Agua del Recuerdo

Al beber de esa agua muchas cosas se le vinieron a la mente, quizás había sido su frescura o su sed insaciable lo que había despertado en ella esas sensaciones. Era extraño, como si hubiese recordado lo mucho que le gustaba el agua o estar en ella, sentía por primera vez en mucho tiempo PAZ. Una paz que no se puede explicar, que te invade el cuerpo porque nace desde el alma, paz consigo misma, con el lugar en el que estaba e, incluso con la persona que la acompañaba. Se quedó atónita, quieta, colgada.
Ciro rompió ese estado: -¿Estás bien? ¿Te pasa algo?- preguntó con un tono de preocupación en la voz. Por un segundo había pensado que quizás el agua si le había hecho daño a ella.

-No- contestó Alma enseguida- es sólo que, siento algo familiar en este agua, en este momento, me siento rara, me siento bien.

-¿Y eso es bueno o malo?- preguntó Ciro medio entre risas.

-Y yo que sé, nada más me siento así- contestó sonriendo ella a la par. ¿A vos no te remite a nada?
A.D.L