martes, 21 de agosto de 2012

Creo en el espíritu del ser humano todopoderoso, creador de los sueños más increíbles e inmensos.
Creo en la ilusión de lograr un mundo maravilloso, la cuál ha sido crucificada, muerta y sepultada, desciende a los infiernos del egoísmo y cada mañana resucita en la sonrisa de los niños.
Creo que llegará el día en que no existan etiquetas y nadie sea calificado como autista, retrasado o discapacitado, porque todos asumiremos que somos diferentes y entenderemos que es allí donde radica la magia de nuestro vivir. 
 Creo en Dios Padre, aunque no logre comprender y no importa, porque sospecho que él no me comprende a mí en algunas ocasiones.
Creo en Lucy en el Cielo con Diamantes, en el poder conmensurado de la música, en el sonido de un piano desafinado y en el temple de la cuerda de un cuatro llanero.
Creo en el amor como único instrumento válido para poseer el tesoro anhelado de la felicidad.
Creo en la fuerza de la amistad como motor imprescindible para lograr las cosas más increíbles.
Creo en la posibilidad de lo imposible, porque en cada latido de nuestros corazones ocurre un milagro inexplicable.
Y finalmente creo en mi camino y en la manera cómo ha sido diseñado, porque es aquí donde se dibujaron los trazos de mi vida y cada instante se reflejan en ella más colores de paz y esperanza.

MJ (anónimo para mi)

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