¿No es el tiempo el gran salvador que nos inmuniza las heridas y el corazón?
La experiencia me traiciona y el amor se evapora ante cierta situación
y me preguntás ¿por qué seguís? y yo no sé qué contestar.
¿Hasta cuando luchar a capa y espada donde reina oscuridad?
Si era en los días de sol en los que yo debía pelear.
Y voy tanteando a oscuras hacia dónde disparar,
sin decir una palabra, aguantando hasta el final.
Es que yo bien sé que no es ajeno, que es mi lucha existencial,
aceptar lo que me toca, puedo perder o ganar.
Y me vasto de mis armas, siempre fieles a mi ser:
la sonrisa, la esperanza, fortaleza y un papel.
Aunque duelan las palabras, aunque sufra el corazón,
ya estoy metida en el juego y rendirme no es opción.
A.D.L

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