Y no importa lo linda o lo fea,
lo vieja o lo joven,lo mucho o lo poco que usted realmente sea.
Y su sonrisa anula todas las anteriores,
caducan al instante sus rostros como máscaras,
sus ojos duros, frágiles como espejos en óvalo,
sus pómulos fragantes, sus párpados, su miedo.
Sonríe y usted nace, asume el mundo
mira sin mirar, indefensa, desnuda,
transparente...
Y a lo mejor si la sonrisa viene
de muy, de muy adentro
usted puede llorar sencillamente
sin desgarrarse, sin deseperarse
sin convocar la muerte ni sentirse vacía.
Llorar, sólo llorar.
si todavia existe
se vuelve un arco iris.
Mario Bendetti.
Día Internacional de la Poesía.
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