Veo desde mi cuarto en penumbras la lluvia caer, las gotas golpeando sobre el suelo a través de mi ventana enrejada. Escucho el sonido armonioso, tan suave y brusco a la vez como si fuera una melodía. Busco con la mirada poder distinguir las gotas que parecen que brillaran con todo su esplendor, el cielo se ilumina con los rayos y las hacen parecer aún más perfectas.
Las había esperado mucho tiempo-me dije- y supe que era lo que necesitaba, algo que lavara lo que había y trajera algo nuevo, algo distinto para ver.
Pareciera que todo se da en el momento justo, como si estuviera todo fríamente calculado. Ahora llueve más fuerte y el dulce y esperado olor a esa tierra mojada que tanto me gusta llega a mí.
No puedo dejar de mirar por la ventana, quisiera romper las rejas que me impiden correr hacia afuera y tener lo que realmente quiero. Poder gritar, jugar, bailar, ser libre...
Se suman los truenos, que fuertes parecen, la canción va tomando forma y todo queda en su lugar, estático, inmaculado. El viento comienza a soplar y mi cortina blanca se mueve como si danzara con la lluvia, como si estuviera conectada con lo que pasa fuera.
Pareciera que todo se da en el momento justo, como si estuviera todo fríamente calculado. Ahora llueve más fuerte y el dulce y esperado olor a esa tierra mojada que tanto me gusta llega a mí.
No puedo dejar de mirar por la ventana, quisiera romper las rejas que me impiden correr hacia afuera y tener lo que realmente quiero. Poder gritar, jugar, bailar, ser libre...
Se suman los truenos, que fuertes parecen, la canción va tomando forma y todo queda en su lugar, estático, inmaculado. El viento comienza a soplar y mi cortina blanca se mueve como si danzara con la lluvia, como si estuviera conectada con lo que pasa fuera.
Espero que no vuelva el temido silencio. Aquel que hace dar cuenta del vacío...
A.D.L

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