Hoy me dijeron que tenemos que aprovechar el máximo las palabras, nuestra posibilidad de comunicarnos tan naturalmente, que no nos guardemos nada, que expresemos todo lo que sentimos...
Pero cuanto duelen algunas palabras, cuanto mal pueden hacer; tanto que tu corazón puede achicharrarse al máximo y tu cabeza no dejar de repetirlas. Porque hay cosas que es mejor callarlas...

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