1)El ser concentrado en sí mismo es indisponible; cono esto quiero significar que es incapaz de responder a los llamados de la vida, y no pienso únicamente en la ayuda que podría prestar a los desdichados. Sería incapaz de experimentar simpatía por ellos, o inclusive de imaginar su situación. Permanece encerrado en sí mismo, en la raquítica experiencia que forma en torno suyo un cascarón que no puede romper. De ello se sigue que es esencial a la vida, no solo-lo que sería evidente- la referencia a otra cosa que no es ella misma, sino la necesidad de articularse interiormente con una realidad que le da sentido y justificación.
2)Todas estas observaciones nos permitirán aclarar en cierta medida la misteriosa relación entre mi vida y yo. Dar mi vida parece significar darme yo mismo. ¿Significa que me confundo con mi vida? Pero observemos que dije "darme" no suprimirme. Sólo quien considere la materialidad del acto puede confundir este sacrificio con un suicidio, es decir, sólo aquel que no sea capaz de considerarlo con simpatía. En cambio, el que se sacrifica no duda de la plenitud de su realización; ve con toda claridad que en la situación en que se encuentra al sacrificarse se realiza lo que él es.
Gabriel Marcel
Deja bastante en que pensar.-
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