Ojalá vivir todos los días fuera tan fácil como escribir. En realidad, yo creo que nada es fácil, no por ser negativa ni nada, pero todo lo que hacemos nos requiere una dificultad, un desafío en algún momento; quizás al principio y luego no, como con el acto del habla. Claro ahora nos resulta "fácil" hablar, pero cuando éramos chiquitos y tuvimos que aprender, tuvimos que realizar un esfuerzo, fue una dificultad...
Todo en esta vida (tan corta por cierto) nos exige esfuerzo, aprendizaje, dificultad y sacrificio, y si me pongo a pensarlo no parece tan injusto. Eso que se lo que sea que está por encima de nosotros, ese ser superior, eso que halla más allá, nos da la vida o nos dio los lugares para vivir, las comodidades y suena lógico que esta vida que nos dieron nos exija un poco de sacrificio y esfuerzo a cambio ¿O no?
Quizás flasheo, es que hoy estoy cuestionadora, me preguntó miles de cosas, y debo admitir que la gran mayoría sin respuesta alguna... Es que todos los seres humanos somos tan débiles! Todo nos resulta tan difícil! Tan complicado...¿Los complicados no seremos nosotros mismos? Además, cómo podemos precisar ¿Qué es fácil? y ¿Qué es difícil? Si eso depende de cada uno.
Claro está, no hace falta aclarar, que básicamente depende de cuanto esfuerzo nos requiera lo que queremos llevar a cabo, pero además de eso, la facilidad y la dificultad pasan por nuestro interior, por cuan capaces somos de resistir esa dificultad y transformarla en facilidad. Es que repito, somos muy débiles interiormente, ddesequilibrados emocionalmente, inseguros y frágiles. Nos partimos al medio, muchas veces para siempre, sin reparación.
Y aunque queramos aparentar una gran fortaleza, todos somos débiles en algún punto, o mejor dicho, todos tenemos un punto débil...
Acá la cuestión no es ser o no ser débiles o fuertes; la cuestión es aceptar lo que somos y resistirnos a lo que no queremos ser.
A.D.L
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