Después de todo lo que fuimos, de lo que fuiste y nos
dejaste todo empezó a andar mal.
Nos perdimos sin dudarlo y acá estamos dando vueltas sin sentido, no nos sentamos a hablar. Así el tiempo fue pasando, fui creciendo y tu recuerdo sepultado en el placard. Siempre que me acuerdo lo reviso y me arrastro por el piso extrañando tu bondad.
Cuando la vida duele a veces no queremos mirar, nos sentamos de costado, apuntamos a otro lado y seguimos para allá.
Entre un tire y afloje el amor se fue perdiendo, no sabemos dónde está. Yo sé, no te gustaría la distancia establecida en los que solías amar.
Siento tu presencia intermitente, susurrándome al oído “vos no aflojes, hacé más”. Juro que lo intento y lo reanimo todo lo que ya casi perdimos por orgullo y necedad.
Ese día te soñé con tu sonrisa, siempre grande y con tus rulos imposibles de olvidar. Ibas saludando muy contenta, esperaba aquel abrazo pero vino el despertar.
Fue entonces que entendí que algo decías y ese algo lo sabía, nos querías encontrar. Me calcé unas medias, zapatillas y emprendí el nuevo camino apostando un poco más.
Caminé entre el barro zapateando, no pensaba detenerme ni volver un paso atrás. Iba a lograr lo que quería, comenzar por otra vía, que nos veas abrazar.
Cómo siga todo es otra historia, mientras tanto yo te honro entonando tu canción. Espero siempre nos estés cuidando, que volvamos a encontrarnos corazón a corazón.
Nos perdimos sin dudarlo y acá estamos dando vueltas sin sentido, no nos sentamos a hablar. Así el tiempo fue pasando, fui creciendo y tu recuerdo sepultado en el placard. Siempre que me acuerdo lo reviso y me arrastro por el piso extrañando tu bondad.
Cuando la vida duele a veces no queremos mirar, nos sentamos de costado, apuntamos a otro lado y seguimos para allá.
Entre un tire y afloje el amor se fue perdiendo, no sabemos dónde está. Yo sé, no te gustaría la distancia establecida en los que solías amar.
Siento tu presencia intermitente, susurrándome al oído “vos no aflojes, hacé más”. Juro que lo intento y lo reanimo todo lo que ya casi perdimos por orgullo y necedad.
Ese día te soñé con tu sonrisa, siempre grande y con tus rulos imposibles de olvidar. Ibas saludando muy contenta, esperaba aquel abrazo pero vino el despertar.
Fue entonces que entendí que algo decías y ese algo lo sabía, nos querías encontrar. Me calcé unas medias, zapatillas y emprendí el nuevo camino apostando un poco más.
Caminé entre el barro zapateando, no pensaba detenerme ni volver un paso atrás. Iba a lograr lo que quería, comenzar por otra vía, que nos veas abrazar.
Cómo siga todo es otra historia, mientras tanto yo te honro entonando tu canción. Espero siempre nos estés cuidando, que volvamos a encontrarnos corazón a corazón.
A.D.L
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