Entonces la vida está hecha de momentos y en eso consiste todo. En despertarnos y vivir el día con todos los momentos que lo componen de una manera diferente, porque cada día es único y no se repite. Qué tal si me río y lloro al mismo tiempo, si corro, grito, canto, bailo, odio y amo todo el mismo día; después de todo un día consta de muchos momentos y quizás en un sólo momento pueda hacer muchas cosas, tener muchas emociones.
Cuando empezás a tener en cuenta que esos momentos pueden acabarse y desaparecer, posiblemente quieras recompilarlos y guardarlos para siempre en tu memoria como si fuesen fotos dentro de un álbum. Quizás creamos que no tenemos nada pero en realidad lo tenemos todo, todo está ahí, al alcance de nuestras manos, sólo que no lo tomamos. Yo creo que es por miedo; por miedo a equivocarnos, a que no sea lo correcto, a fallar, a que nos dejen solos, a perderlo todo, a sentirnos incompletos, a amar. Y así es que sólo nos conformamos con aquello que nos animamos a tener y a ser, y así es que vivimos tan estructurados con miedo a los cambios, a las aventuras, a sobrepasar los límites.
¿Y si supieras que tu vida se acaba? Que los momentos que no viviste y siempre quisiste vivir pero no te animaste no van a poder concretarse. Dejamos todo para más adelante cuando lo que realmente importa es vivir el hoy, el momento.
Que triste es saber que a todos nos pasa lo mismo en todos los aspectos de nuestras vidas. Que lindo sería ser diferente y disfrutar.
A.D.L
No hay comentarios:
Publicar un comentario