Ya no siento la necesidad de contar nada, hasta incluso ni de llorar. No sé si sea porque me acostumbré a ciertas cosas o porque todo dejó de importarme o porque me volví más fría.
Muchas veces las cosas siguen doliendo pero no golpean ya con tanto impacto como antes, el camino es difícil pero me resigné a atravesarlo o a morir en él (cosa que no quiero).
A pesar de que muchas veces mis pensamientos se vayan y acá quede sólo lo que sea que queda, yo sé que resurjo y sigo como si nada hubiera pasado (justo eso no quería que me pase y me pasó jaja bueno ya está).
Me quedo hasta sin palabras, me estoy preocupando...
A.D.L

No hay comentarios:
Publicar un comentario