Aveces todo depende de uno, y ya no se puede esperar; no si el tiempo se acabó.
Aveces por más duro que sea hay que decidir, y dejar la duda de lado, aunque por dentro nos siga carcomiendo la cabeza.
Aveces hay que patear el tablero, y cambiar de juego. Quizás podamos empezar uno nuevo, nadie es quién para decirnos game over.
Y aveces hay que dejar muchas cosas de lado, cosas importantes, para poder crecer, aunque duela.
Aveces lo inimaginable es lo esencial, lo que más necesitamos. Jugársela quizás sea la solución.
Aveces cuando te sientes tan solo que nadie lo comprende y haces de tu mundo una burbuja, esas veces en las que el vacío es a cada instante más inmenso, ahí es cuando tenemos que gritar, gritar con todas nuestras fuerzas y saber que no estamos solos.
Y aunque el camino no esté marcado y no tengamos ni siquiera una guía, habrá que imponernos y seguir al instinto, al instinto y al corazón, al fin y al cabo la vida es una rueda, a algún lado vamos a llegar.
No dejemos de jugar aunque el juego parezca estar perdido, que una batalla perdida no significa perder la guerra...
A.D.L

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